Yemas El Ecijano

10,00 €
Impuestos incluidos

Elaborado por David del Mármol Segura.

Pequeños y deliciosos bocaditos de yemas de huevo cubierto de azúcar.

Ingredientes: Azúcar, yema de huevo, glucosa, oblea, conservantes y colorantes. Sin gluten.

Unidades: 16. En verano se envía con acumuladores de frío.

Caducidad: 20 días.

341400
Cantidad

 

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HISTORIA


Allá por los años 1960, Manuel del Mármol Gil adquirió una confitería que llamó "La Inmaculada", situada en los soportales del Salón, que había sido conocida anteriormente por "La Moderna" y posteriormente por "La Canana", donde se fabricaban dulces de yema. En 1954 creó a base de yemas, lo que en principio nominó "Flan Chino el Mandarín", que cambió por el que desde entonces se conoce como "Yemas El Ecijano".


Manolo aprovechaba cualquier situación, como la presencia de algún personaje importante, para dejar testimonio de su producto, como ocurrió con la presencia del Cardenal Bueno Monreal a la primera feria de muestras iberoamericana celebrada en la capital sevillana, donde detrás de los asistentes se pudo leer una pancarta donde decía: "Definitivo. El mejor dulce Flan Chino El Ecijano". A partir de principio de 1960 comenzaron a aparecer anuncios en la entrada y salida de Écija, por la antigua carrtera nacional Madrid-Cádiz, en los que se podía leer "no se droguen con Yemas el Ecijano, casi todos palman... No compre Yemas el Ecijano. Están malísimas... Compre Yemas el Ecijano y regáleselas a su suegra...". No había acontecimiento taurino o deportivo, incluso fuera de Écija, que no apareciera reflejado en cualquier artículo o fotografía las famosas "Yemas el Ecijano". Especialmente en actuaciones de grandes toreros en la plaza de toros de Écija y más tarde en la Maestranza de Sevilla.


La fórmula actual de la yema es un secreto de familia, de ahí que el personal que trabaja en la fábrica ecijana sean también familiares. Por otra parte, la marca también ha sido mejorada mediante un diseño exclusivo utilizando el rojo y al amarillo. Su sabor inconfundible y su aroma a tradición hacen de estas yemas un producto único, artesano y exquisito.